
Todos tienen miedo del Gatillero de la Mafia (Gerardo Albarrán). Sus amigos, su novia y, por supuesto, sus enemigos. Los más fuertes tiemblan en su presencia porque saben que el Gatillero puede ser verdugo de quien haga falta. Pero el Gatillero alcanza un momento en su vida en que se empieza preguntar sobre su propia existencia y su futuro.