
Según la leyenda basada en testigos oculares fue una familia de cirqueros que se dirigían a la ciudad de Guadalajara, la cual llega a descansar a esta región, trayendo con ellos varios espectáculos, entre ellos el de una niña que brincaba en un trapecio sobre una cama con dagas, en su acto, la niña no equilibra bien y cae sobre la misma provocándole la muerte inmediata. Poco antes del entierro de la niña, una india llamada Ana Lucia, esposa de Pedro Andrés, que se encargada de cuidar la pequeña capilla, al ver el dolor de los padres de la niña pide llevar una pequeña imagen, la cual ella llamaba La Cihualpilli lo cual significa La Gran Señora, diciendo que era muy milagrosa ..y que en ocasiones la imagen cambiaba de lugar, de la sacristía al altar en el transcurso de la noche en repetidas ocasiones…