
¿Quién no se ha planteado alguna vez cómo sería su vida si fuese otrapersona? El problema comienza cuando esas ensoñaciones se hacen cotidianas, cuando se llega al punto en que vivimos más la vida de otros que la nuestra. En ese momento la mente puede perderse y la vida personal pasar a ser un sueño: es entonces cuando ficción y realidad pierden sus límites y la personalidad queda enterrada, junto a miedos y pesadillas, en nuestro sótano particular.