
La trama gira alrededor de un vagabundo llamado Arcadio (interpretado por Carlos Bribiesca) que llega a un pueblo y comienza a cuestionar con discursos liberales el puritanismo, las estructuras sociales establecidas, la religión y el poder local. A raíz de lo que genera en el pueblo, las autoridades locales lo consideran peligroso y orquestan su eliminación vía un asesino a sueldo.