
Francisco de Lavillete fue un fotógrafo, empresario y director de cine activo en México a principios del siglo XX. Además de Una novia caprichosa, también dirigió la película Dos corazones (1919). Fue gerente de la Compañía Industrial Fotográfica (CIF), una empresa que se dedicaba a la producción y comercialización de imágenes, principalmente en formato postal.