

Cuando Rubén llega tarde a su entrenamiento de fútbol y se encuentra con una cancha vacía, decide quedarse unos minutos a jugar, cuando es interrumpido por el velador del deportivo, Jonás. Él le cuenta sobre su pasado de jugador y cómo su sueño fue frustrado por la decisión de los escritores de su vida, una conclusión a la que ha llegado del porqué su vida no fue cómo la esperaba, revelando un hecho aterrador sobre su propia existencia.