

En 1976 se inauguran las nuevas instalaciones del Colegio Militar, diseñadas por el arquitecto Agustín Hernández Navarro. Quizás este último no dimensionó la congruencia de su propuesta con la fuerza vital de este espacio. Al mostrar la vida cotidiana de los cadetes, el documental se convierte en una radiografía no solo del Colegio Militar, sino de México en su conjunto. El documental cuenta la realidad, pero la expone como una ficción.