

David abandona su comunidad en busca del sueño americano, dejando atrás a su madre y a su esposa embarazada, quienes lo ven partir buscando una vida mejor. Sin embargo, el silencio se vuelve abismo: no hay noticias, ni rastro de su paradero. En medio de la incertidumbre, ambas mujeres emprenden una búsqueda desde la lejanía mediante las llamadas fragmentadas de otros migrantes, aferrándose a su fe y a los rumores del pueblo como único mapa.