

Tras las ideas de la modernización y el progreso urbano, el patrimonio lacustre de Iztapalapa y sus alrededores se ha transformado en un recuerdo lejano que sobrevive a través de las memorias y cicatrices que habitan en los rincones de la creciente e inmensa urbe. A través de los testimonios de los habitantes que presenciaron las últimas zonas lacustres en Iztapalapa y sus alrededores, se hace una reflexión sobre el sentido de pertenencia y la identidad tras la constante transformación que la urbanización ha causado, dejando enterrado a un pueblo lacustre junto a su cultura, sus tradiciones y su identidad