

Durante el México del 2010, un incremento sin precedentes en la actividad criminal distorsiona la visión de Tadeo, un niño de 6 años que, debido a su corta edad, ha normalizado el peligro en las calles y las estrictas medidas de seguridad impuestas por su madre. El día en que ocurre un enfrentamiento fuera de su casa y alguien intenta entrar por la fuerza, Tadeo asume la situación como si fuera un simple juego de policías que debe ganar.