
Daniel escucha incansablemente el mensaje de su esposa en la contestadora. Alector lleva puesto todo el tiempo un casco de astronauta que le regaló su madre. Ambos tratan de sobrellevar la reciente muerte de Lucía. Padre e hijo buscan adaptarse a un mundo que ahora les resulta desconocido. Incapaces de complementarse para superar el duelo, se aíslan en su propio mundo donde son invisibles. “Acá en la luna soy invisible” habla de lo que sucede después de perder a alguien, de la búsqueda de redención y de encontrar un mundo donde ser visible.