

Nico vive en una orilla aislada del mundo. Su casa está junto al mar, cubierta por un montón de hojas que la hacen parecer un gran montículo. Nico busca la independencia en la soledad, pero al alejarse del mundo, también se ha distanciado de sí misma. Pasa sus días tallando piedras, recolectando hojas y evitando a los demás habitantes. Nico se ve reflejada en la superficie del mar y se da cuenta de que no tiene rostro en el reflejo del agua. Una gran ola la sobrepasa y pierde la llave de su casa. Para recuperarla, se sumerge en el mar y nada hacia la oscuridad, rodeada de destellos de luz. Tras su experiencia submarina, Nico elige una nueva forma de relacionarse con el mundo. (GIFF)