
El 7 de marzo de 2021, se instaló una valla de tres metros alrededor del Palacio Nacional de México como medida de "protección" ante posibles ataques durante la marcha del 8M. Sin embargo, ese mismo día, cientos de mujeres transformaron ese muro metálico en un memorial. Con flores siempre vivas, se mencionaron los nombres de aquellas que ya no están para reconocer su legado eterno.