

En este film, el connotado muralista Juan O'Gorman, nos lega su visión del arte y de la vida, así como los aspectos de su trayectoria profesional. En el último año de su vida, O’Gorman dice a cámara todos los motivos de su lúcido pesimismo, en relación con los desastres ambientales, el consumismo en el arte, y las causas de la guerra.