
En la Sierra Norte de Oaxaca, donde nació Benito Juárez, el sacerdote Gerardo Silvestre abusó sexualmente de decenas de niños indígenas durante varios años sin que la jerarquía católica de México y el Vaticano hicieran algo, pese a tener testimonios y evidencias del ultraje que estaba ocurriendo. Silvestre, pederastia clerical en Oaxaca investiga la atrocidad cometida en pueblos zapotecos, así como el encubrimiento por parte de las autoridades eclesiales y las represalias sufridas por el grupo de sacerdotes que denunció los hechos.